He tardado un poco en darme cuenta de que esto era una broma (en concreto, hasta que he llegado aquí), pero tengo disculpa: aunque no sea consciente de ello, el autor no iba tan desencaminado.

Con vagos como yo que no son capaces de recoger el testigo para ponerse a buscar por el disco duro cuantas megas he invertido en música, y mucho menos ponerme a recordar las cinco canciones que más he escuchado en mi vida (el hardware y el software para recuperar esos datos ya los tengo muy cascados). Además, no sabría a quien contagiar la meme, porque los pocos bloggers con los que me hablo ya la han pasado.

En cuanto al tema música, solo díré: ¡Vivan los Pixies!

Boing boing enlaza un artículo de Wired en el que se presenta la teoría de un profesor de filosofía acerca de por qué los resultados de los tests de inteligencia son más elevados cada año:

[La inteligencia necesaria para sacar un buen resultado en un test de inteligencia] is precisely the kind of mental work you do when you, say, struggle to program a VCR or master the interface on your new cell phone.

Over the last 50 years, we’ve had to cope with an explosion of media, technologies, and interfaces, from the TV clicker to the World Wide Web. And every new form of visual media - interactive visual media in particular - poses an implicit challenge to our brains: We have to work through the logic of the new interface, follow clues, sense relationships.

Así que ya sabes: si te dedicas al diseño web, haz cada vez una web con un sistema de navegación distinto que sea necesario aprender con cierta dificultad, porque si haces una web usable y de navegación intuitiva, quizás estés condenado a la raza humana a la estupidez.

Y si necesitas una excusa para comprarte la Playstation:

The best example of brain-boosting media may be videogames. Mastering visual puzzles is the whole point of the exercise - whether it’s the spatial geometry of Tetris, the engineering riddles of Myst, or the urban mapping of Grand Theft Auto.

Una de las cosas sorprendentes de la recientemente desvelada patente de Google es la ambición en cuanto a la cantidad de información que se pretende reunir sobre los hábitos de navegación de sus usuarios para que sean éstos los que le ayuden a cuantificar la importancia de una web. Además de los ya conocidos (toolbar, deskbar, AdSense, búsqueda en disco duro, historial de búsquedas, Urchin, etc.), desde hoy Google cuenta con otro recurso para conocernos mejor.

Y es que, como se ha comentado ya, es curioso que lancen un producto para acelerar la navegación que se hace desde conexiones de alta velocidad: diría que no existe un clamor popular pidiendo un producto de estas características, ¿verdad? Así que probablemente su lanzamiento debe leerse más bien en clave de la necesidad de convertirse en un súper-proxy para reunir más información sobre el uso real que se hace de las webs.