Sigamos con el Sandbox y el MysteryRank; aunque la reciente actualización de Google ha modificado sensiblemente la situación de las webs que estaban en él, y ha introducido elementos nuevos.

Poco después del update Florida, un representante de Google (creo que, para variar, no fue el profeta de Google en la tierra, GoogleGuy) dijo, justificando los drásticos cambios que se habían producido, que habían empezado a valorar nuevos aspectos o, como él lo expresó, a detectar más “señales de calidad” en las webs.

Estas señales de calidad serían las que yo traduzco en mi ecuación de estar por casa como MysteryRank. Ahora bien, ¿qué medían dichas señales?

Las primeras especulaciones se centraron en los factores on the page y en el tan llevado y traído theming. Poco a poco, fueron siendo abandonadas.

Lo lógico es que Google quisiera reproducir el éxito del PageRank valorando lo que es más difícil de controlar: los enlaces.

El PageRank ya no servía porque era fácil conseguirlo comprando unos cuantos enlaces en páginas de alto PR, o spammeando guestbooks y blogs. Por tanto, este nuevo factor debía valorar los enlaces de manera diferente.

Me inclino a creer, como muchos otros, que lo que el MysteryRank valora es recibir enlaces desde muchas fuentes distintas, con características distintas: desde distintas IPs a que no se forme un anillo de sitios demasiado relacionados y entrelazados. Es decir, si el PageRank ve todos los enlaces como votos, el MysteryRank es el interventor que examina hasta la saciedad cada papeleta hasta darla por buena, y los votos que superan su escrutinio son considerados votos fuera de toda duda.

Si un sitio cumple dichos puntos, es considerado una fuente en la que Google puede ‘confiar’, y tiene un elevado MysteryRank.

En la siguiente sesión de sandbox, más.



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